Padres enchufados: El uso de tecnología puede causar tensión en la familia

Con los avances tecnológicos, separar el trabajo de la casa se ha hecho cada vez más
difícil, dificultando a los padres la tarea de estar ‘presente’ cuando están en
casa.

Una madre llega a casa del trabajo al mismo tiempo que una campanilla de su móvil le
anuncia que acaba de recibir un correo electrónico de su trabajo. Uno de sus niños
la saluda y pide una colación, mientras que su hermana mayor le jala de la mano para
mostrarle su última creación de Lego.

Su teléfono sigue sonando, ahora con un mensaje de texto que dice “urgente”.

A medida que los teléfonos inteligentes y tabletas desdibujan las líneas entre el
trabajo, el hogar y la vida social, los padres están luchando para equilibrar sus
vidas, de acuerdo a un estudio. El uso de la tecnología móvil en torno a niños
pequeños puede causar tensión interna en los padres, y conflictos e interacciones
negativas con sus hijos, según sugiere un estudio cualitativo publicado en el
Journal of Developmental & Behavioral Pediatrics.

Es un reto al que tanto los padres como proveedores de salud deben prestar atención.

«Los padres se sienten constantemente como si estuvieran en más de un lugar a la
vez. Todavía están en ‘el trabajo’. Están socializando. Todo mientras tratan de
cocinar la cena y atender a sus hijos», dice la autora principal Jenny Radesky, M.
D., una experta en comportamiento infantil y pediatra en el hospital de niños de la
Universidad de Michigan de C. S. Mott Children’s Hospital, que condujo el estudio
con colegas del Boston Medical Center.

«Es mucho más difícil alternar entre el cerebro de padre y otros aspectos de la vida
debido a que los límites han sido desdibujados”.

«Queríamos entender cómo esto afectaba a los padres emocionalmente. Encontramos que
los padres están luchando para equilibrar el tiempo de la familia y el deseo de
estar presente en la casa con las expectativas basadas en la tecnología como
respuesta a las demandas de trabajo y otros».

El estudio incluyó entrevistas en profundidad con 35 cuidadores, incluso madres,
padres y abuelas. Los participantes expresaron constantemente una lucha interna
entre el uso de tecnología móvil, el trabajo y los niños, la sobrecarga de
información y las tensiones emocionales en torno a la interrupción de la rutina
familiar, tales como la hora de comer. Como una madre en un grupo focal describió:
«El mundo entero está en tu regazo.»

Algunos cuidadores también informaron de un efecto de goteo. Su respuesta emocional
a lo que estaba leyendo en su dispositivo móvil – si se trataba de un correo
electrónico de trabajo o malas noticias – a veces afecta cómo responden a los niños.
Los participantes del estudio también describieron más comportamientos de búsqueda
de atención de los niños cuando los cuidadores estaban muy atentos a sus
dispositivos móviles, lo que a su vez provocó reacciones negativas por parte de los
adultos.

Al mismo tiempo, los cuidadores dijeron que la tecnología móvil proporciona «un
escape» del aburrimiento y el estrés de la crianza de los hijos y las demandas de la
vida familiar. Una madre dijo que después de largos días con los niños, la
tecnología ofrecía una ventana al mundo exterior.

Otros beneficios de la tecnología móvil incluyeron la mayor capacidad para trabajar
desde casa; facilita las comunicaciones con los miembros de la familia distanciados,
y servir como herramienta para mantener la paz y la tranquilidad en la casa.

«Usted no tiene que estar disponible para sus hijos 100 por ciento del tiempo – de
hecho, es saludable para que sean independientes. También es importante que los
padres se sientan relevantes en el trabajo y otras partes de sus vidas «, dice
Radesky.

«Sin embargo, estamos viendo a los padres sobrecargados y agotados por ser tirado en
tantas direcciones diferentes.»

Los padres estiman que el uso de dispositivos móviles, tales como tabletas,
teléfonos inteligentes pueden llevar casi tres horas al día. Sin embargo, pocos
estudios han explorado el papel que estas tecnologías tienen en las interacciones
familiares.

Radesky y sus colegas quisieron explorar el tema aún más después de un estudio de
observación de cuidadores mientras comían con niños pequeños en restaurantes de
comida rápida. En ese estudio y la investigación posterior grabada en vídeo, su
equipo encontró que el uso de dispositivos móviles de los padres está asociado con
un menor número de interacciones verbales y no verbales con los niños.

«La tecnología ha transformado la forma en que los padres utilizan los medios
digitales en torno a sus hijos», dice Radesky. En comparación con las distracciones
tradicionales como libros, Radesky dice que la tecnología móvil requiere una mayor
inversión emocional y sus demandas en la atención de los cuidadores son
impredecibles.

El cuidar de los niños requiere una gran cantidad de diferentes de tareas y
pensamiento, de modo que dividir tiempo entre ellos y la tecnología puede ser
emocionalmente y mentalmente agotador, añadió.

“Como cuidadores, tenemos una oportunidad para iniciar conversaciones con los padres
y ayudarles a gestionar este conflicto con ideas de sobre cómo desconectarse y poner
límites».

Con todo esto en mente, los expertos recomendaron algunas ideas para las familias
que luchan por mantenerse desenchufadas.

·
Controle el tiempo ‘con pantallas’. Establezca límites. Cree un plan familiar que
incluya espacios y horas del día desconectados. Por ejemplo, es posible abolir el
uso de tecnología en la cena o antes de acostarse. O cuando llegue a casa y sus
hijos estén contentos de verle. Enchufe el dispositivo en una pieza y sólo utilícelo
allí. O no permita su uso en ciertas áreas de la casa (como las recámaras de los
niños).

·
Siga su uso del móvil. Considere la creación de un filtro o bloqueo en el
dispositivo para evitar la tentación de utilizar la tecnología en el hogar. Hay
aplicaciones que pueden ayudar con esto, como “Moment” y “Quality Time”.

·
Identifique qué partes del uso de dispositivos móviles son más estresantes. Si se
trata de las noticias o el correo electrónico de trabajo, por ejemplo, reserve estas
tareas para las ocasiones en las que sabe que sus hijos están ocupados. De esta
manera, tendrá su propio tiempo y espacio para procesar la información en lugar de
usar el tiempo con los niños, que pueden reaccionar a sus emociones negativas con su
propia negatividad.