Las grandes potencias buscan un acuerdo que impida que la guerra civil se enquiste en el país como ha ocurrido en Siria.

La canciller alemana, Angela Merkel, reúne este domingo (19.01.2020) en Berlín a las partes implicadas en el conflicto libio, en una conferencia bajo el paraguas de la ONU enmarcada en un clima de “moderado optimismo” y cuyo objetivo es impulsar un proceso de paz. Acuden a la cita el presidente ruso, Vladimir Putin, el turco, Recep Tayyip Erdogan; y el francés, Emmanuel Macron, así como el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, y el secretario general de la ONU, António Guterres. La UE estará también representada por Josep Borrel, alto representante para Política Exterior, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien el sábado mantuvo una reunión previa con Merkel.

Además, por supuesto, asistirán también los dos grandes protagonistas, el jefe del Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) de Libia reconocido por la ONU, Fayez al Serraj, y al mariscal del Ejército Nacional Libio (LNA), Jalifa Haftar, hombre fuerte del país, que a principios de semana abandonó la ronda de negociación en Moscú, promovida por Rusia y Turquía, sin firmar el documento para un alto el fuego duradero. Pero ambos líderes libios no se sentarán a la misma mesa.

“Consideramos a la cumbre de Berlín como una etapa importante para consolidar el alto el fuego y avanzar una solución política”, aseguró el presidente turco presidente turco Recep Tayyip Erdogan a la prensa en el aeropuerto de Estambul antes de partir hacia Berlín. “Las esperanzas nacidas con el alto el fuego y la cumbre de Berlín no deben ser sacrificadas a las ambiciones de los partidarios de la sangre y el caos”, agregó Erdogan.

El temor a que Libia se convierta en una segunda Siria

Desde el Ejecutivo de Merkel se ha insistido en que no deben depositarse expectativas excesivas en la conferencia, que empieza a las 14:00 hora local, ya que debe verse como el “arranque de un proceso”. El representante especial de la ONU para Libia, Ghassan Salameh, ha llamado a las tropas extranjeras presentes a abandonar Libia.

Inmediatamente antes de que comenzara la conferencia, el Primer Ministro libio, al-Sarradsch, pidió una fuerza de intervención internacional para su país. “Si Haftar no detiene su ofensiva, la comunidad internacional debe tomar medidas, incluso con una fuerza internacional para proteger a la población civil libia”, dijo Sarradsch al periódico alemán ‘Welt am Sonntag’. Agregó que dicha fuerza de protección debería operar bajo el paraguas de las Naciones Unidas. El jefe de política exterior de la UE, Josep Borrell, propuso recientemente una fuerza de protección de la Unión Europea para Libia.

Son muchas y muy complejas las alianzas, políticas y militares, tejidas en torno a Al Serraj y Hafter. El mariscal cuenta con el respaldo de Putin, Arabia Saudí, Egipto y Emiratos Árabes Unidos, mientras que París y Washington le apoyan políticamente. El GNA sigue siendo el gobierno reconocido por la ONU, que recibe apoyo militar de Turquía -lo que vulnera el embargo de armas decretado- y político de Italia y Catar.

“Este es un conflicto regional creciente, que se parece cada vez más a Siria”, dijo en Washington un alto funcionario del Departamento de Estado el sábado por la noche bajo condición de anonimato. “Esta es la razón por la cual toda la comunidad internacional se está movilizando”, apuntó.

El embajador de Túnez en Alemania, Ahmed Chafra, expresó su “gran sorpresa” en una entrevista con Deutsche Welle de que su país no fuera inicialmente invitado a la conferencia. El viernes recibió una invitación, pero no habiendo podido participar en las conversaciones preparatorias, la declinó. Eso es incomprensible, después de todo, Túnez se ve particularmente afectada por los acontecimientos en el país vecino de Libia, dijo Chafra a Deutsche Welle.

lgc (efe/afp/edp)

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