VOA NEWS Y Agencias


El presidente de EE.UU., Donald Trump, habla en la Casa Blanca sobre el problema de inmigración en la frontera sur del país. Martes 2 de abril de 2019.

WASHINGTON — El presidente Donald Trump reiteró el martes que está dispuesto a cerrar la frontera sur de Estados Unidos si es necesario, pero reconoció que México ha detenido a miles de personas en días recientes y dijo que esas acciones han hecho una gran diferencia en la situación migratoria.

El viernes Trump advirtió que podría cerrar la frontera con México a menos que ese país tomara medidas para ayudar a Estados Unidos con la situación de inmigración, que ha amenazado con rebasar los puertos de entrada en la frontera sur.

“Como ya saben, México ha empezado a detener a muchas personas en su frontera sur que vienen de Honduras, Guatemala y El Salvador, y ellos realmente están deteniendo a miles de personas. Y es la primera vez en décadas que ocurre, y esto debería haber ocurrido hace mucho tiempo”, dijo

Agregó que “México tiene las leyes de inmigración más fuertes del mundo, no hay nadie más fuerte. Supongo que algunos tienen lo mismo pero no puedes ser más fuerte que México y no queremos que la gente venga haciendo ese viaje tan peligroso y entre. Nuestro sistema está absolutamente al máximo”, señaló.

También lea: Trump: Cierre de frontera sur con México “sería una buena opción”.

El presidente, que hizo las declaraciones en la Casa Blanca durante una sesión fotográfica con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, quien visita Washington por el aniversario 70 de la Alianza Atlántica, cuyos ministros tienen planeado reunirse en la capital estadounidense, culpó a los demócratas por el problema migratorio en la frontera con México y sugirió que la nación vecina debe impedir que la gente entre también a su país.

“Estamos siendo abusados por un sistema legal malo que fue instalado por los demócratas y que tiene que ser cambiado”, afirmó el presidente. Sobre México, apuntó: “Ellos no deberían tener gente entrando a su país tampoco. Esa es su frontera sur, que tienen que proteger”.

Horas antes, funcionarios del gobierno de Trump parecieron dar un paso atrás en la amenaza de cerrar la frontera sur de Estados Unidos y dijeron que México está siendo más responsable para lidiar con la inmigración ilegal.

La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, dijo a Fox News que el gobierno ha visto que México está “asumiendo un mayor sentido de responsabilidad en el proceso” de afrontar el flujo migratorio, que según funcionarios estadounidenses supera la capacidad de los puertos de entrada a lo largo de la frontera.

“Han comenzado a hacer mucho más. Los hemos visto capturar a un mayor número de personas” y retener a quienes tienen solicitudes de asilo en México mientras sus casos son procesados en Estados Unidos, dijo Sanders a periodistas en la Casa Blanca.

“También los hemos visto evitar que más personas crucen la frontera para que ni siquiera ingresen a Estados Unidos. Así que esas dos cosas son útiles y nos gustaría que continúen”, agregó.

Un cierre de la frontera podría interrumpir millones de cruces legales y miles de millones de dólares en comercio, y el presidente Trump reconoció esto durante el encuentro con Stoltenberg y los fotógrafos.

“Seguro, que va a haber un impacto negativo en la economía”, dijo, “Es uno de los mayores acuerdos de comercio en el mundo, lo que hemos hecho con el de EE.UU., México y Canadá. Es un socio comercial muy grande. Pero para mí, la seguridad es más importante. Tengo que tener seguridad…vamos a tener seguridad en este país, eso es más importante que el comercio”, afirmó.

Sanders dijo que el gobierno estadounidense está “analizando todas las opciones a la hora de cerrar los diferentes puertos de entrada”.

En diálogo con Fox News agregó que Washington espera que México siga trabajando en el tema. “Necesitamos que continúen haciendo eso para que no nos veamos obligados a tomar medidas drásticas, como cerrar los puertos de entrada en nuestra frontera”, agregó.

Estados Unidos ha expresado alarma en la última semana por un aumento en el número de buscadores de asilo de países centroamericanos que llegan a través de México. El sábado pasado, la administración Trump suspendió la ayuda a El Salvador, Guatemala y Honduras para presionar a esos países a controlar la ola migratoria. Los demócratas advirtieron que la medida empeorará la situación.

México ha restado importancia a la posibilidad de un cierre fronterizo. El viernes, el canciller mexicano Marcelo Ebrard, dijo que su país no actúa por amenazas.