Laurie Holt señaló que su hijo fue acusado por error, ha perdido peso y enfermó desde que lo encarcelaron el 30 de junio.

Más de 100 personas en Salt Lake City efectuaron una manifestación en apoyo a la familia de un estadounidense encarcelado en Venezuela.

La multitud se reunió frente al Capitolio del estado de Utah y oraron por Josh Holt, cuya madre rompió en llanto.

Laurie Holt organizó la movilización con la esperanza de atraer la atención de las autoridades al caso de su hijo.

Varios participantes portaban carteles que decían “Liberen a Josh” y “Tráiganlo de vuelta al país”.

Otras personas llevaban camisetas con el mensaje “Justicia para Josh” y algunas exhibieron fotografías del detenido.

Jason Holt, padre de Josh Holt, solicitó la asistencia del gobierno federal para poner fin al “juego de la espera” que la familia ha soportado desde el arresto que tuvo lugar hace un mes.

“Mi mensaje fue que ante el ambiente electoral, éste no sea un asunto bipartidista”, dijo Jason Holt al término de la movilización.

Holt viajó a Venezuela a principios de junio para casarse con una mujer de 25 años que conoció por Internet y esperaba regresar con ella a Estados Unidos.

La policía venezolana afirma que encontró un rifle de asalto, un fax de un rifle de asalto, una granada, dólares y bolívares en efectivo, pasaportes, computadores y cámaras, en la casa que Holt compartía con su esposa Tamara, quien también está detenida.

Holt es un “elder” de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, que regresó este año de una misión en el estado de Washington.

Su madre, Laurie Holt, cree que las autoridades venezolanas confundieron la misión de la iglesia mormona y pensaron que su hijo trabajaba para el gobierno estadounidense.

Un perfil creado en internet para la defensa legal de Holt (Facebook Justice For Josh) indica que al joven le habrían escondido las armas en su casa para inculparlo.

Otros 11 ciudadanos estadounidenses guardan prisión en Venezuela.