El presidente Donald Trump y su esposa Melania, acompañados del vicepresidente Mike Pence y su esposa presidieron en la Casa Blanca un minuto de silencio en honor de las víctimas del tiroteo masivo en Las Vegas, Nevada.

Con las banderas a media asta en la mansión ejecutiva, como en toda la nación por orden de Trump, los líderes estadounidenses rindieron tributo a los fallecidos sin hacer comentarios.

En el Capitolio, por su parte, el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell también presentó sus respetos a las víctimas y a sus familiares.

Poco antes, la secretaria de Prensa de la Casa Blanca con un tono emotivo habló sobre la tragedia en el concierto de música country en Las Vegas, donde al menos 58 personas murieron y más de 500 resultaron heridas cuando un francotirador disparó a la multitud desde el piso 32 del Hotel y Casino Mandalay Bay.

Sarah Huckabee Sanders citó la Biblia, habló de varias personas que dieron su vida para proteger a otros en el concierto y especialmente policías en servicio y fuera de servicio que murieron o resultaron heridos cuando el ataque ocurrió.

Dijo que el presidente Trump, como todo el país está triste por la noticia y ofrece su compasión y sus condolencias para los afectados.

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Señaló que no es hora de hablar de control de armas y agregó que en estos momentos se debemos dedicarnos a consolar a los sobrevivientes y dar gracias por los que se salvaron. “Es un momento para unirnos, no para discutir política”, señaló.

Dijo que cuando se conozcan todos los hechos y la policía haya hecho una determinación, se podrá discutir el tema, aunque certificó que el presidente es un firme defensor de la Segunda Enmienda de la Constitución estadounidense, que defiende el derecho a portar armas.

Antes de ser candidato, hace unos 15 años, Donald Trump tenía otra opinión acerca del control de armas.

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Sobre la visita de Trump a Puerto Rico el martes, dijo que se realizará como está programada e incluye reuniones con las autoridades y los servicios de primera respuesta, así como sobrevivientes del huracán.

Sanders indicó que el foco de la visita será el esfuerzo de recuperación, pleno compromiso del gobierno federal de proteger vidas y ofrecer seguridad, “el mismo que se ha tenido desde el principio”, insistió.

La portavoz de la Casa Blanca dijo que se ha invitado a la alcaldesa de San Juan, cuya crítica a los primeros esfuerzos del gobierno para ayudar a la Isla provocó que el presidente le replicara en duros términos en Twitter el sábado, a unirse a los esfuerzos de coordinación y esperan que acepte para poder “moverse juntos en adelante”.

Con respecto al secretario de Estado Rex Tillerson, cuyos esfuerzos para acercarse a Corea del Norte el fin de semana fueron descartados como inútiles por el presidente, Sanders dijo que Trump todavía tiene confianza en el líder de la diplomacia estadounidense.

Añadió que las únicas conversaciones que se sostendrán con Corea del Norte van a ser para traer a los tres estadounidenses detenidos en el país asiático y no para entablar negociaciones. “No hay nuevas conversaciones con Corea del Norte”, afirmó al tiempo que llamó a la comunidad internacional a presionar a Pyongyang para cumplir con las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.

Sobre la visita de Trump el miércoles a Las Vegas, dijo que el presidente se reunirá con los equipos de primera respuesta y con víctimas y que su mensaje durante la visita será estar allí y mostrar el apoyo de todo el país, “permanecer unidos, no solo en este acto de maldad sino en todos los actos de maldad”.

Por orden del presidente, las banderas en toda la nación vuelan a media asta en honor de las víctimas del concierto en Las Vegas.